Problemas de pareja
Aunque el interés por la Terapia de Pareja es relativamente reciente, la vida familiar ha sido siempre uno de los pilares fundamentales en los que se asienta la sociedad. El interés por los problemas maritales y de pareja ha ido creciendo en las últimas décadas, ya que los problemas de pareja tienen un fuerte impacto en sus miembros y familias.
La familia tradicional ha ocultado grandes problemas y sufrimientos, ya que se consideraba como algo íntimo a los hogares y sin posibilidad de cambiarse, llegando en ciertos casos a verdaderas tragedias en el ámbito privado.
La insatisfacción marital tiene grandes implicaciones para las personas que la viven, produciendo en muchos casos un deterioro importante de la salud física y psicológica. Estos problemas aparecen asociados a numerosas quejas somáticas, orgánicas o no, depresión, problemas de ansiedad, abuso de sustancias, etc.
Los cambios culturales y sociales han hecho que esta relación entre problemas físicos y psicológicos y problemas de pareja, haya sido reconocida desde la psicología, la medicina, la psiquiatría y otros ámbitos sociales.
La cultura de una sociedad cambiante como la nuestra ha ido haciendo que los esquemas que se tenían acerca de temas personales y sociales, entre los que se encuentran los roles de género y la concepción de vida en pareja, hayan evolucionado.
Se ha cambiado de un matrimonio tradicional jerárquico a un matrimonio de compañerismo. Actualmente el matrimonio basado en roles conyugales y deberes no negociables y prefijados, en el que cada uno de sus miembros debía cumplir las obligaciones que le correspondían, ha sido sustituido por un matrimonio basado en la elección libre y voluntaria de la pareja y sus roles.
Hay que tener en cuenta que la ruptura de pareja es una de las experiencias más negativas que puede vivenciar una persona. Las consecuencias de una separación es un aspecto muy temido por sus miembros, tanto a nivel sentimental como a otros colaterales (efecto en los hijos, reparto de bienes, proceso de separación / divorcio o cambios en el estilo de vida). En este sentido, afecta a muchos ámbitos, por ejemplo a la familia de origen, las relaciones sociales, a la economía de la pareja /familia y al desarrollo de los hijos.
Según estudios que se han hecho, existe una correlación positiva entre la ruptura de una pareja y la aparición de trastornos físicos y emocionales. Estas investigaciones sostienen, a su vez, que el matrimonio o la pareja estable es una forma de vida beneficiosa para la salud mental y física de las personas (las personas casadas viven más y con mejor calidad de vida, siempre y cuando no se den conflictos importantes en la convivencia). A su vez se ha encontrado que la disfunción marital interfiere en la evolución y remisión de ciertas enfermedades físicas (de corazón, cáncer, enfermedades inmunológicas, etc.) y pueden generar problemas psicológicos (depresión, problemas de ansiedad, consumo de sustancias, etc.).
Por todo esto, a partir de la década de los 80, el interés en la psicología por los problemas de pareja, sus causas y sus posibles intervenciones terapéuticas fue creciendo. Las parejas empezaron también a plantearse la posibilidad y utilidad de acudir a un profesional de la psicología para intentar solucionar sus problemas y salvar su relación, o, en caso contrario, tener una disolución de la pareja lo menos traumática y más civilizada y constructiva posible tanto para ambos miembros como para los hijos en caso de haberlos.
¿Cuándo se debe acudir a una terapia de pareja?
Cuando la relación empieza a deteriorarse y se piensa seriamente que no se aguanta más y no se ve salida, es el momento de plantearse la posibilidad de que alguien ajeno y profesional pueda echar una mano.
¿Cuáles son los principales problemas que presentan las parejas?
El fallo en la comunicación es el problema más frecuente en una pareja. Engancharse en discusiones inútiles y destructivas en las que se hace sufrir y se sufre tremendamente sin llegar a ninguna solución. También puede ocurrir lo contrario, no se hablan ni se comunican y la relación va deteriorándose.
Solución de los conflictos
La propuesta de la terapia de pareja cognitivo-conductual para resolver los conflictos pasa por:
- Aumentar el intercambio de conductas positivas.
- Entrenamiento en habilidades de comunicación y resolución de problemas.
- Cambiar el patrón de reciprocidad negativa introduciendo conductas positivas frente a la negatividad.
- Cambios en las atribuciones, expectativas e ideas irracionales cuando es necesario.
- Estos componentes constituyen la terapia de pareja cognitivo-conductual, que está clasificada como una terapia con evidencia probada de eficacia. Los datos indican que la gran mayoría de las parejas que acuden a terapia, alrededor del 75% informan de una mejora en la satisfacción matrimonial.
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